(Desde la perspectiva de un hombre)
Lo primero que se debería hacer para saber cómo excitar a un hombre antes del sexo es evaluar si la pasión y la atracción están en un punto muerto o están en un momento bueno. Si está en un momento bueno lo único que se necesitaría hacer es jugar, aprender sobre la relación y disfrutar. Para ello contamos con innumerables recursos. Desde deseopleno.com sugeriremos algunos de ellos como libros, juegos y artículos, sin embargo, si estamos en un momento de punto muerto de la pasión, el enfoque deberá ser distinto.
Gran parte de lo expuesto a continuación es intercambiable entre cualquier género, sin embargo, hemos diferenciado los artículos de cómo excitar a un hombre y cómo excitar a una mujer, primero porque estas son las búsquedas que hace la gente en su mayoría cuando acude a internet por ayuda (por ejemplo, ¿cómo excitar a un varón?) y segundo porque en cada artículo se proponen diferentes matices en la acción dependiendo si provienen de una contraparte masculina o femenina.

¿Cómo excitar a los hombres cuando la atracción en la relación está en horas bajas?
Las posibilidades de que la falta de ganas de nuestra pareja sea por razones multifactoriales, y no solo debido a un motivo, son cercanas al cien por cien, sin embargo, siempre habrá un factor más poderoso que puede estar agravando al resto. Vamos a enumerar unos cuantos de ellos para visualizar algunas posibilidades: reproches emocionales estancados, acumulación de malos hábitos que han provocado una bajada de libido del otro, relación asfixiada por la rutina, perdida de la autoestima y cuidado personal de uno de los miembros de la pareja o gran diferencia de libido natural entre los dos, etc.
Cuando uno busca asesoramiento tanto profesional como a través de la red se va a encontrar normalmente tres focos de acción, y uno de ellos es la comunicación (los otros dos son cambiar la rutina y mejorar la autoestima/cuidado personal). La comunicación es el principal paso para obtener información sobre el otro y armarnos de razones para la acción. Esto lo podemos hacer a través de una tercera persona, una/un terapeuta, sin embargo, no siempre es tan fácil dar el primer paso porque uno de los dos puede no estar dispuesto. Es por ello que los juegos de comunicación son muy útiles. Aunque el el libro Reconquistando a tu pareja de la colección Cómo excitarnos mutuamente hay un capítulo sobre la comunicación que nos ayudará a romper el hielo, desde esta web lanzaremos en los próximos meses algunos artículos donde propondremos varios juegos para simplificar la comunicación.
Vale pero ¿cómo puedo excitar a mi novio?
Con todo lo dicho, ahora nos toca abordar uno de los tres puntos principales para mejorar nuestra pasión en la pareja: romper la rutina. Como ya hemos dicho, si una pareja se encuentra en un punto muerto, las razones pueden ser interminables y su resolución puede implicar decenas de sesiones de terapeuta, numerosas visitas a la literatura especializada y montones de conversaciones adultas. Es por ello que desde deseopleno.com proponemos un trato. Asumimos que todo lo anterior debe trabajarse pero vamos a empezar con un juego con el que romper la rutina y ver el poder de influencia que este tendrá sobre el todo; consideramos que empezar con este foco es poderoso ya que contiene el poder de la acción.

¿Cómo excitar a mi marido con desapego positivo?
El principal ingrediente que contendrá la acción con la que vamos a iniciar el proceso es la reconquista. Debemos imaginar que nuestra pareja es en realidad el ex al que todavía amamos. Para iniciar este proceso, que debe tener algo de invisible y misterioso, lo primero que deberemos hacer es dar pasos para alcanzar un desapego positivo.
Definiría desapego positivo como la capacidad de cultivar nuestro propio bienestar, intereses y relaciones sociales de manera autónoma dentro de la pareja sin perder la conexión con ella. Tanto chicos como chicas podremos identificar el desapego positivo que nos gusta más a cada uno, pero para poder identificarlo con mayor claridad enumeraré unos ejemplos dispares: ir al cine con una amiga/amigo para ver una película que a nuestra pareja no le gusta, investigar y documentarnos para un viaje que queremos hacer a solas con nuestra madre o que llegue el fin de semana y hagamos uno de nuestros planes con nuestros amigos sin nuestra pareja (al menos por una parte importante del día), etc. Habrá parejas que ya tengan integrado este proceso y deban empezar a recuperar su libido por otros caminos que veremos más adelante, ahora bien, si nos encontramos con una pareja donde hacemos todo juntos y tenemos problemas de atracción, ¿va ayudar o va a perjudicar que él nos vea con vida propia e independiente y desarrollando intereses genuinos?

¿Cómo excitar a tu novio si la rutina nos está matando?
Los hombres son seres complejos pero la naturaleza de su excitación puede ser bastante más simple. Dejando de lado la parte chistosa de la frase, podemos concretar que la puerta de entrada más concurrida para la excitación de un hombre son los impulsos visuales (no porque neurológicamente haya diferencias en la recepción respecto a las mujeres sino por la mayor valoración subjetiva que hace la contraparte masculina de este impulso). Con todo, esto no quiere decir para nada que una mujer deba convertirse en una modelo de pasarela si la relación está estancada, sino que debemos asimilar que los cambios de dinámica en la relación ocurrirán con mayor facilidad si hay alguna novedad visual asociada a ese cambio. O dicho de otra forma, este cambio visual simbolizará el cambio de rutina y lo potenciará.
Vayamos ahora a por el cambio de rutina.
Podríamos cambiar la rutina proponiéndole a nuestro novio que el siguiente fin de semana vamos a ir de museos juntos (algo que nunca hacemos) y que además al llegar a casa nos pegaremos un baño juntos (algo que tampoco hacemos) y aunque este cambio de rutina será positivo para nuestra libido, es probable que no ejerza ningún cambio sustancial si llevamos en un punto muerto de la pasión desde hace meses. Para que haya un cambio de rutina efectiva con nuestra pareja primero debemos inquietarla. Y para ello debemos tener un mayor apego e interés en nuestra persona, hábitos y vida social propia mediante un plan. Más adelante tendremos tiempo de cambiar la rutina común visitando museos, yendo a jugar a volei playa o acudiendo juntos a la misa de domingo.
Una vez más: desapego positivo, cambiar nuestra rutina personal y acompañarla de una novedad visual que simbolice todo lo anterior.

¿Un ejemplo de cómo poner caliente a tu novio rompiendo la rutina?
Debemos plantearnos cómo encontrar una nueva dinámica personal con interacciones sociales que hace tiempo que nos gustaría realizar, y hacerla sin él. Aunque conozco varios ejemplos vamos a inspirarnos con el siguiente y después buscaremos alguno más asequible.
Tengo una amiga de toda la vida que lleva años “casada” con el mismo chico. Ellos tuvieron durante mucho tiempo una vida sexual extensa y diversa. Sin embargo, después del primer hijo estuvieron un tiempo bastante “apagados”. Ella había sido cantante amateur de un grupo de música durante la adolescencia y después de eso decidió quedar con unos amigos habituales para empezar con un proyecto de un grupo punk. Ensayaba un par de días a la semana y una o dos veces al año hacían un concierto. La estética y el estilo musical que consiguieron armar con relativo poco esfuerzo fueron gloriosos. No hace falta que os diga cómo sigue la historia en lo que respecta a la libido del marido. Sin querer consiguieron una provisión de energía sexual para años, tras varios lustros de aquello siguen juntos.
Aunque el anterior ejemplo posee la alquimia perfecta para revolucionar la libido de nuestra pareja (pensadlo detenidamente) es «probable» que necesitemos un plan más sencillo y que se adapte mejor a nuestras características. Ahora bien, el proceso es este: encontrar una dinámica personal que nos gustaría llevar a cabo (me gusta la fotografía), busco una forma de hacer esto con gente (imagino una colaboración con otros fotógrafos o con gente quien fotografiar), busco un cambio de imagen que represente el cambio (me compro una nueva indumentaria cuando salgo a fotografiar). (Sé de una conocida que hizo todo esto con temática gótica y se puso ella misma de modelo en algunas fotos, un resultado delicioso). ¿A alguien le parece esto último demasiado complejo? Ok, busquemos algo más sencillo. Me encanta el cine clásico y hace tiempo que lo tengo abandonado. Buscamos unas amigas/amigos con las que hacer una sesión cada quince días, nos preparamos una charla para cada película, nos vestimos con un estilo distinto para esa ocasión y colgamos fotos en Instagram. Al menos, a la primera sesión no invitamos a nuestra pareja porque ya le invitaremos cuando todo esté mejor organizado. ¿Sigue siendo muy complejo? Busquemos algo más fácil. ¿Busco alguna actividad en Meet Up para hacer con gente? En mi ciudad no hay nada interesante. Ok. Hagamos alguna actividad que nos apetece y que nos añada algo de valor. Miramos a nuestro pecho y preguntamos ¿qué te apetece hacer?, ¿con qué te apetece disfrutar?… ¿Sigue siendo demasiado complejo?
En la sección de preguntas frecuentas se muestran más ideas cortas de cambios de rutinas, así como en el capítulo El efecto tarima de este libro.

¿Cómo excitar a mi novio cambiando de rutina?
Si todo lo anterior no acaba de convencer a la lectora o lector vamos a hacer una reflexión. Que una pareja lleve meses o años estancados la rutina probablemente significará que nuestra pareja podrá anticipar las conversaciones que vamos iniciar, no solo su contenido sino también el tono con el que las vamos a tratar, el sesgo que vamos a aplicar así como su emoción. Será capaz a buen seguro de pronosticar que ropa no nos pondremos un sábado noche, así como nuestra lista de restaurantes favoritos. Sabrá qué estamos haciendo en la otra habitación por los ruidos que escucha y sabrá cuál es nuestro estado de ánimo por el ruido que hacemos al andar por casa. En estas circunstancias si cualquiera de los dos quiere recuperar la pasión y excitar a su pareja deberá hacer muchas más cosas que tener una conversación o ir de museos juntos.
Sé que alguna lectora o lector pensará que todo esto son juegos con poca base académica, sin embargo, cabe recordar que lo que todo terapeuta nos recomendará es el cambio de rutina, reforzar la autoestima y mejorar la comunicación. Una de las formas más poderosas de reforzar la autoestima es demostrar que somos autónomos y que tenemos interés genuino por alguna actividad. Si además este desempeño se genera en un marco social esto le añade una dimensión adicional que aumenta nuestra valoración y validación
Por otro lado, romper la rutina de forma autónoma mediante alguna afición que nos apasiona va a hacer el click necesario para que nuestra pareja esté más interesada a cambios de rutina compartidos que vendrán después. Por si fuera poco, el cuidado por la indumentaria y la variación del estilo indica que nos estamos preocupando en mejorar nuestra imagen, algo que normalmente no hacen las personas con la autoestima baja. Conseguimos relacionar la imagen con el cambio y reforzarlo, añadir una nueva perspectiva de nuestra persona (parecer alguien distinto) e indicar un subtexto en nuestro comportamiento (iniciativa y una pizca de misterio).
Como ejemplo final, relataré la siguiente situación que ocurrió hace años con una de mis parejas. Estuve haciéndole poco caso durante unos meses y en consecuencia ella estuvo un pelo distanciada de mí (desapego), en ese momento ella empezó a salir con nuevas amistades y a salir por distintos lugares (cambio de rutina) y un día que quedamos se fue con otra gente con un tipo de ropa que nunca se había puesto conmigo (en especial unas botas con tacón). Recuerdo quedarme embobado observándola con la mirada por la calle hasta que desapareció. Resultado: me volví loco por ella.
¿Cómo excitar bien a un hombre?
Detengámonos un momento en el cambio simbólico de imagen. Tal y como se aborda en el capítulo «La ropa», en el libro Redescubriendo las relaciones íntimas, la ropa transmite valores asociados a ella, y todos tenemos cierta preferencia o debilidad por determinados valores. Estos no tienen por qué ser únicos o excluyentes en nuestra mente. Como se menciona en el capítulo, nuestros cerebros suelen estar conformados por una mezcla poliédrica de gustos y valores. Sin embargo, por razones culturales, tendemos a creer que mostrar una personalidad, valores y gustos uniformes nos hace parecer personas más íntegras. Aunque esto es debatible en aspectos tan esenciales como la personalidad, en el caso de la libido podemos explorar fácilmente nuestra naturaleza poliédrica.
Por ejemplo, conozco a muchos chicos a quienes no les atrae especialmente la estética de vaquero, pero enloquecen con la estética de skater. O personas que siempre se visten de forma deportiva pero nunca adoptan un estilo rockero, sin saber que su pareja soñaría con verlas en una chaqueta de cuero y medias rotas. Para un chico en particular, la ropa deportiva podría transmitir comodidad o incluso dejadez, mientras que el estilo rockero podría evocar hedonismo y excentricidad, valores que él encuentra más atractivos.
Estos principios son la base de uno de los juegos propuestos en el capítulo mencionado que puede leerse de forma gratuita en desde la vista previa de Amazon.
Solo a modo de juego, y sin olvidar que los fundamentos de la atracción se componen de una sinfonía entera, podemos poner toda la atención en lo que hemos dicho hasta ahora: si somos capaces de averiguar algún rasgo estético o algún complemento o pieza de ropa que a nuestro novio le encanta pero que nunca nos ponemos en su compañía e introducimos un cambio de rutina vistiendo esa pieza de ropa para una interacción social donde él no va a estar, vamos a conseguir tocarle en los más profundo. Si esto no se usa como un modo de tortura puede convertirse en un juego exquisito. Y este es el momento perfecto para recordar la frase: Los hombres son seres complejos pero la naturaleza de su excitación puede ser bastante más simple.

¿Cuál es la principal zona erógena del hombre?
Siempre atribuimos el concepto de zona erógena a partes sensibles de nuestro cuerpo, sin embargo, cuando enfocamos la realidad sexual desde el punto de vista de la excitación podemos percibir que esta suele empezar mucho antes del contacto. Una de las ideas importantes para poder abrazar la sexualidad masculina es la de la perspectiva. (En nuestras entrevistas a colaboradores muchas veces hemos encontrado con chicas que tienen fantasías relacionadas con el contacto o incluso lo sonoro, sin embargo, en el caso de los chicos esto es bastante más raro ya que ellos siempre fantasean con lo visual). Por ello vamos a añadir el matiz de la perspectiva al juego de la excitación.
Perspectiva visual.
Una vez una pareja se sumerge en la rutina cae sin querer en una serie de ángulos muertos para la perspectiva. Cuando compartimos durante semanas y durante meses la rutina nos acostumbramos a ver a nuestra pareja con una actitud e indumentaria caseras (algo natural), sin embargo, podemos acabar relacionando esa imagen con algo poco sexy. Incluso nuestra desnudez se puede llegar a encasillar dentro de este cajón mental si se regala habitualmente. Proteger positivamente nuestra desnudez o mostrarla durante la rutina de forma más sutil podría conseguir que la imagen de nuestra desnudez no caiga en el cajón de lo común. Así mismo, también podemos revitalizar nuestra imagen (llamémosla monótona) mediante pequeños gestos. Si estamos preparando una cena para los amigos, cocinar junto a nuestra pareja ya vestidos para la fiesta puede desencasillar por unas horas nuestra imagen de la planicie de la rutina. Así mismo, disponer de una indumentaria casera algo más sofisticada que solo usamos en ciertas ocasiones (aunque sea para ver una serie) también puede darnos algo de relieve. O vestirnos como si estuviéramos en un restaurante parar una cena entre semana donde también cambiamos su ubicación (si siempre cenamos en el sofá esa noche lo hacemos en la barra de la cocina o en el comedor) ayudará a alinear los misterios de la libido. Tengo un amigo que le encantaba ver cuando su novia se ponía un batín que solo usaba para meditar –recordarla de esta manera le excitaba–. Si el fin de de semana vamos a comer juntos y nos sentamos siempre juntos habrá mucha menos perspectiva que si nos juntamos con amigos y el uno al otro nos vemos interactuando con terceras personas cuando estamos «lejos» el uno del otro. Si estamos sumergidos en la rutina es menos probable que colguemos fotos en las redes sociales que en soltería podían estar sutilmente hechas para que se nos viera con perspectiva. Una vez en la habitación no tener nunca un espejo cerca de la cama es cerrar la puerta a regalar nuevas perspectivas, así mismo, muchas veces un hombre puede empezar el sexo debajo de las sábanas, sin embargo, muchas otras puede no estar predispuesto si no es capaz de ver con cierta perspectiva a su pareja. Un juego que se recomienda en el libro Reconquistando a tu pareja es el de jugar a no conocernos, una de las últimas veces que lo jugué el simple hecho de ver a mi novia en la barra pidiendo un café a tres metros de mí simulando que no me conocía me resucitó una perspectiva que de alguna manera tenía olvidada. Aunque el juego es mucho más extenso, jugar a regalarnos pequeños puntos de vista novedosos ayudará deshacernos de la pegajosa rutina.
Aunque la perspectiva visual puede desarrollarse más, esta introducción creo que es suficiente para poner foco por unos segundos en este hecho. Ahora bien, siguiendo con el concepto de la perspectiva ahora vamos a aprovechar para extrapolar esta idea a una dimensión adicional.
Perspectiva emocional
Si nuestra emoción o relación con nuestra pareja es inalterable y plana vamos a necesitar novedades para que perciba que existimos.
Nuestra emoción compartida con la pareja se representa por hábitos, palabras, trato, conversaciones, gestos… Durante la mayor parte de la relación estas representaciones de las emociones acaban inalterables; de alguna manera, podríamos decir que ya no tienen perspectiva. Para afrontar el juego del cambio de rutina deberemos sentarnos, hacer una lista y trastocar los elementos de esta lista. Así nuestra pareja nos observará con una perspectiva emocional diferente y de alguna forma seremos personas distintas.
Durante unas semanas, necesitamos pedirle a nuestro novio que deje de llamarnos «cariño,» «cielo,» «amor» o «gorda.» Nosotras también podemos dejar de usar esos términos hacia él, aunque sea de forma casual. Esto no es más que una manera de cambiar la rutina, como tomar unas vacaciones de «la gorda» o «el cariño.» Durante este tiempo, podría ser útil que nos llamara por nuestro nombre nuevamente. Hay quien necesitará estar sin contacto físico durante unos días con la excusa de que necesitamos echar de menos eso, así mismo, nosotras podemos replicarlo. Habrá quien necesite dormir a solas en la habitación de los invitados durante una semana (seguro que podemos encontrar una excusa positiva). Habrá quien le pida a su pareja que necesita estar un tiempo sin verle haciendo según que actividad (jugando a la consola, haciendo ejercicio, o hablando por teléfono), esto no será ningún reproche, simplemente querrá echarle más de menos y cree que esto puede ayudar.
Algunas personas pueden optar por mejorar su perspectiva emocional evitando temporalmente hablar de un tema recurrente. Por ejemplo, uno de ellos, o ambos, podrían decidir dejar de hablar de política durante un tiempo para liberar su mente de esa energía. Es posible que haya alguien que decida dejar de quejarse por todo o de criticar a ciertas personas porque querrá que su pareja detecte ese cambio ya que sabe que esa actitud negativa no le entusiasma. Así mismo, habrá quien quiera combinar todos estos cambios para ejercer un efecto más poderoso.
Perspectiva sobre nuestro valor individual
Otra forma de enfocar el juego de cambio de rutina puede ser rememorar valores que nos acompañaban cuando conocimos a nuestra pareja. De esta forma no solo mostraremos un cambio sino que pondremos en perspectiva valores que sabemos que un día funcionaron. Si bailábamos swing cuando nos conocimos quizás podríamos recuperarlo unas semanas, si eramos unas fiesteras quizás podríamos desmelenarnos un par de jueves. Si hacíamos boxeo cuando nos conoció, podríamos hacer tres o cuatro clases para recuperar las sensaciones.
Debemos considerar si para nuestra pareja puede ser excitante recordar los valores por los que se sintió atraído la primera vez.
Tengo una ex con intereses artísticos que me conoció cuando yo estaba haciendo unos eventos de teatro improvisado. Después de un tiempo, nuestra relación se estancó por múltiples razones aunque coincidió con que mi actividad cambió al respecto de cuando nos conocimos. Al cabo de unos años recuperé esa actividad inventándome uno de estos teatros improvisados en una coctelería y dió la casualidad que nos reencontramos y el deseo entre nosotros regresó como hacía tiempo que no ocurría. Además, en este evento, me vestí de una forma completamente distinta.
Así mismo, durante los años he recabado otros ejemplos de mis colaboradores. Tengo unos amigos que se conocieron bailando tango. Dejaron esta actividad por un largo tiempo y al volver a ella tuvieron un repunte en sus relaciones íntimas. Otra amiga tuvo un bajón por el atractivo de su pareja hasta que él recuperó su afición por el baloncesto, tal y como hacía cuando se conocieron. En otras ocasiones este valor puede encontrarse detrás de una actitud o forma de comportarnos con la vida en lugar de detrás de una afición, sin embargo, como ya hemos dicho las aficiones o la indumentaria pueden simbolizar este cambio y potenciarlo.
Por otro lado, es posible que en nuestro cambio de rutina también se muestren actividades que muestren un valor nuevo al que nuestra pareja no está habituado. En el libro Reconquistando a tu pareja de la colección Cómo excitarnos mutuamente hay un capítulo que se titula El efecto tarima donde se detallan diversos ejemplos sobre cómo preparar nuestro pequeño cambio de rutina reforzado con la idea de comunicar con pasión una nueva afición.

¿Cómo excitar a un hombre en la cama?
Aunque el objetivo de deseopleno.com se centra principalmente en lo que ocurre antes de ir a la cama, hablar sobre cómo excitar a un hombre cuando estamos en el acto sexual será relevante para que la libido permanezca alta durante todo el proceso y no se generen situaciones donde la gimnasia es una recompensa mayor que el placer.
No voy a descubrir nada diciendo que, estadísticamente y en el marco cultural presente, los hombres son más activos en la cama. Ahora bien, cuando una mujer se siente cómoda y confidente con una pareja que le permite ser más activa, esto a buen seguro despertará la libido masculina y, así mismo, ella también se sentirá más excitada por el efecto de arrastre que esto conlleva. Hay infinidad de actitudes dentro de la cama que al hombre pueden encenderle cuando una mujer es irresistiblemente activa, sin embargo, este es otro punto sobre el que no deben hacerse muchas cábalas, solo debe tenerse presente y buscar mecanismos para llevarlo a cabo. Ahora bien, algo que no está tan presente entre los amantes es la idea de ser activo dentro de lo pasivo.
¿Cómo excitar a un hombre para tener sexo siendo activa en lo pasivo?
Todos los gestos que indican que estamos excitadas o excitados van a alimentar la libido de nuestra pareja. Aunque podemos jugar a exagerar suavemente algunos gestos, el simple hecho de desarrollar una lista mental de aquellos que podríamos mostrar durante el sexo de forma sincera encenderá la maquinaria de subconsciente. Creo que todos podemos fantasear con momentos de auténtico placer y deducir qué gestos y expresiones faciales corresponderían a estos. Ahora mismo acabo de escribir en un cuaderno una lista de veintidós gestos y expresiones en muy pocos minutos, a buen seguro todas las lectoras y lectores han reaccionado en el pasado con alguno de ellos o lo hacen habitualmente. Sin embargo, este es uno de los campos dentro del juego sexual sobre el que creo que habitualmente hay un déficit o que al menos está por explotar en todo su potencial. Es tan fácil como fantasear con momentos de sexo de los que habitualmente disfrutamos y hacer una lista de aquellos gestos que podrían representar placer. Desarrollar este ejercicio y revisarlo de vez en cuando sin duda nos empujará a improvisar un mayor repertorio de gestos que, no solo nos ayudarán a autoexcitarnos, sino que así mismo arrastrarán a nuestra pareja hacia el circulo virtuoso que estamos creando. Si alguien necesita inspiración puede revisar algún sitio para adultos de su confianza y recolectar algunos de estos gestos, aunque creo que es muy interesante buscar primero en el interior.
Respecto al asunto de exagerar los gemidos y expresiones en la cama hay un capítulo que se llama Sobreacutar en la serie de libros ¿Cómo excitarnos mutuamente? donde se dedican varias páginas a este asunto. Ahora bien, solo en estas líneas podemos puntualizar que alguna de nuestras colaboradoras nos han proporcionado autenticas joyas de la exageración. Si somos capaces de jugar a exagerar de tal forma que nuestra pareja sabe que ese no es un teatro espúreo las posibilidades, creedme, se magnifican. Aunque me muero de ganas por contar alguno de los ejemplos más maliciosamente sofisticados por ahora solo nombraré uno de una de mis colaboradoras en cuyo ejercicio se dedicó delante de un espejo a babear sin fin mientras su novio la correspondía. Esta exageración algo grosera la han repetido en alguna ocasión llevándola al límite y de nuevo crearon un círculo virtuoso de libido que para su momento sexual fue como descubrir la isla del tesoro. En otros libros de la colección se transmiten decenas de juegos que pueden ser útiles para levantar la libido en la cama y explorar la magia de cómo excitar hombres.

PREGUNTAS FRECUENTES LITERALES
¿Cómo poner cachondo a mi marido?
Una de las mejores formas de cómo poner cachondo nuestro marido es cambiar alguna rutina personal acompañada de algún cambio visual, tal y como hemos detallado más arriba. Debemos transmitir que estamos en una realidad distinta, que somos una encarnación distinta. Deberemos meditar en los ejemplos que nos encajan más: ir a clases de salsa, de masajes o de tenis. Organizar una fiesta de disfraces o un taller de cócteles en casa y hacer de anfitriona (estos y algunos de los que siguen son ejemplos de mis colaboradoras). Apuntarnos a quedadas de intercambios de idiomas, ir a jugar a frisbee con gente de una app, interesarse por el cosplay, jugar a rol, apuntarse a clases de cocina y comprarnos un outfit solo para eso; irse a catas de vinos, volver a clase de sevillanas… En Airbnb y en Meet Up hay decenas de ideas en todas las ciudades. Otra guía para entender aquello que podemos hacer es simplemente fijarnos en nuestras aptitudes o inquietudes que se han quedado por desarrollar. Si durante una época íbamos a bailar salsa, danza del vientre o kizomba podríamos plantearnos si nos va a sentar bien recuperarlo. Si tenemos inquietudes por la fotografía podemos recuperar esto y hacer una serie de fotos donde incluso podemos aparecer nosotras mismas. Esto a buen seguro no será suficiente para desenterrar la pasión pero será el primer paso. Después deberemos añadir, tal y como hemos dicho más arriba, cambios en nuestra perspectiva visual y emocional y buscar un cambio de imagen para anclar el principio del cambio de rutina.
¿Cómo poner muy cachondo a un hombre?
Una de las formas más básicas para saber cómo excitar a un hombre sexualmente es fantasear con los hitos sexuales que nuestro novio quiere cumplir. Con hito sexual me refiero a esa lista de una docena de cosas que todos los hombres quieren hacer en el sexo antes de morirse. Algunas más rebuscadas otras más sencillas. En lugar de cerrarnos a ello y convertirlas en cosas tabú, es mejor fantasear bajo que circunstancias podría ocurrir (aunque nunca vaya a ocurrir) primero con nosotras y después con él. Si fantaseamos con alguna de las ideas que consideramos asequibles y alargamos meses o años ese juego, podemos excitarle mucho. Tengo una colaboradora que sabía que su novio quería hacer un trío con otra chica pero ella no quería. Una respuesta que introdujo ella era, durante el sexo, fue sugerirle que imaginaran que alguna amiga o conocida estaba por allí y hacían cosas con ellas. Su novia le iba haciendo comentarios de cómo tal conocida le hacía tal cosa. Él alucinaba. No es necesario replicar este mismo juego (ya que no está al alcance de todos) pero vale la pena reflexionar si dejar una puerta entreabierta acerca de algún hito incumplido puede mantener a nuestro chico babeando a menudo.
¿Como poner cachondo a mi pareja de larga duración?
Uno de los aspectos que hemos tocado en el artículo principal es el de recuperar valores de nuestra persona que teníamos cuando conocimos a nuestra pareja. Ejemplo fácil, un día a la semana salía con mis amigas de fiesta o un día al mes me iba de excursión o iba a clases de salsa. Aunque este asunto es más complejo y también se pueden adquirir valores nuevos. Hay un toque más que se puede dar a esto último, que es la de dar pinceladas que recuerdan a nosotras cuando nos conocimos. Meditaba por las tardes, escuchaba vinilos, llevaba el pelo suelto y despeinado, me ponía botas de cuero viejas, me pintaba tatuajes con un bolígrafo, de vez en cuando hacía panqueques con nutela, fumaba porros de marihuana, escribía en mi diario, salía al balcón a mirar la calle… Todas estas pinceladas deberían estar anotadas en nuestra mente para añadirlas al día del plan de reconquista de la libido y pillarle desprevenido.
¿Cuáles son las zonas erógenas en hombres?
Cuando una se pregunta cuáles son las zonas de placer en el hombre debe tener en cuenta que hay algo más importante que eso mismo. Dejando de lado que la excitación visual puede encender todo el cuerpo de nuestro amante, cuando nos referimos a acudir a lugares específicos de su cuerpo, lo importante es cuidar con emoción los lugares aledaños de la parte erógena, para que así esta parte eche de menos nuestros cuidados y se prepare para nuestra llegada. Es mucho mejor amar las partes aledañas al pene (si este está durmiendo) que acercarnos al él en primera instancia. Se detallarán más aspectos en el capítulo Ascender.
¿Cómo poner cachondo a un hombre?
Como ya hemos dicho más arriba todo dependerá de si estamos en un momento álgido de libido en la relación o todo lo contrario. Si el nivel de libido entre los dos es normal, una dinámica muy sugestiva es ser activa desde lo pasivo (este concepto lo hemos usado más arriba), sin embargo, ahora lo usaremos en los mal llamados preliminares. Es muy probable que los chicos se embarquen demasiado rápido o un pelo en frío en el sexo oral y que también lo hagan con la penetración. Si intentamos retardar eso con gestos o con cortísimos comentarios positivos: “espera, aún no”, “sigue así”, “muy bien pero más suave”, “me encanta, un poco más lento…”. El chico se sentirá motivado de que recibe feedback y de que está siendo útil. Además, retardar los focos típicamente con más peso simbólico en el sexo normalmente le encenderá más (a no ser que sea un extraterrestre). Por si fuera poco todo esto ayudará nuestra excitación y esto inevitablemente también le pondrá a él.
¿Cómo poner muy cachondo a un chico en la cama?
Si estamos en un momento álgido de la relación y la química es buena debemos aprovechar ese momento y disfrutar. Para conocer detalles de cómo excitar a un hombre en el sexo aquí tenemos una colección de capítulos interesantes. En el capítulo de Contener la líbido se muestra cómo mediante una táctica paradójica podemos alcanzar cotas de excitación inusitadas. En el capítulo la Autosugestión se proponen juegos para jugar con la emoción y las palabras. Los dos últimos en este libro. En el capítulo Salir de la cama se muestra la magia que puede surgir de prohibir explícitamente acercarnos a la cama. Todos estas ideas son buenos campos e donde obtener inspiración para ir interiorizando cómo excitar al máximo a un hombre.
Cabe decir por último que cada pareja se encontrará en un momento y en unas circunstancias únicas para las cuales deberán buscarse soluciones distintas. Por ejemplo, conozco el caso de una pareja donde el problema no era otro que ella tenia una energía sexual (o química) muy superior a la de él. No es que no se atrajeran, no es que estuvieran pasando por una mala racha, ni que la rutina les hubiera hecho mella sino que ella necesitaba un ritmo, una intensidad y una sofisticación que él no podía o no sabía corresponder en ese momento. Desde deseopleno.com intentaremos responder al máximo de espectros posibles para atender a todas las preguntas, sin embargo, no hay ninguna formula exacta. Ahora bien, explorar diferentes campos de acción sin frustrarse e ir rectificando como si fuera un juego debe ser nuestra bandera.